domingo, 1 de diciembre de 2013

It's been a hard dark night.

Una noche más que no puedo dormir. Un insomnio tremendo me ataca.
Mis ojos están abiertos esperando el sueño. Lo he perdido hace tiempo ya.
La ansiedad me está atacando de nuevo.
Miro hacia un lado y tengo una ensalada de pastillas, y el filo de un sacapuntas. Del otro tengo una botella de Vodka junto con el libro "Memoria de mis putas tristes" de Gabriel García Márquez.
Me detengo. No me va a ganar de nuevo.
Trato de cerrar los ojos y tranquilizarme.
Al fin una imagen comienza a dibujarse en mi mente. La descifro. Es la tuya. La de nuestra última salida. ¿Por qué? Intento sacar esa imagen de mi cabeza, pero es imposible. Como todas las noches te apoderas de ella, y me torturo.
Me tocas la mejilla, me das un beso en la frente. Siento que me quemo. Me susurras lo linda que estaba y me abrazas cálidamente. Me abrazo a mi misma para intentar sentir de nuevo ese calor, esa pequeña muestra de afecto.
Abro los ojos. No puedo seguir así. La botella de Vodka ya está en mis manos. Mezclo un par de pastillas, ni siquiera sé para qué son. Las meto en mi boca y me tomo un sorbo de la bebida que me quema la garganta.
No sucede nada.
Me bajo media botella. Brindo por vos, por la noche, por tu recuerdo, por que estés bien.
Unas lágrimas salen de mis ojos. Te las dedico, fue lo último que salieron de mi ese día.

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